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C  l  o  t  e  l

o

La hija del presidente

 

Relato de la vida en esclavitud en los Estados Unidos de América

William Wells Brown

Esclavo fugitivo, autor de «Three Years in Europe»

traducción y notas de Pilar Vázquez

prólogo de Mireia Sentís

 

Ficha técnica autor: William Wells Brown título: Clotel o la hija del Presidente. Relato de la vida en esclavitud en los Estados Unidos de América Prólogo de Mireia Sentís Traducción del inglés y notas: Pilar Vázquez Colección: BAAM, 9 Nº páginas: 256 Formato: 21 x 12,5 ISBN: 978-84-946564-1-5 PVP: 16 euros IBIC BM Memorias BISAC BIO002000-BIOGRAPHY&AUTOBIOGRAPHY/PEOPLE OF COLOR

 

PREFACIO

Más de doscientos años han transcurrido desde que el primer buque cargado de esclavos atracara en las orillas del río James, en la colonia de Virgina, procedente de las costas de África Occidental. Desde 1620, en que comienza el comercio de esclavos,[1] hasta el momento de la independencia de la Corona Británica, el número de esclavos se elevó a quinientos mil; hoy hay cerca de cuatro millones. La Constitución legitima la esclavitud en quince de los treinta y un Estados, lo que une a esos Estados en una Confederación.

En cada palmo de tierra donde ondeen las Barras y Estrellas, al negro se lo considera una propiedad más y cualquier blanco puede ponerle la mano encima con total impunidad. Toda la población blanca de Estados Unidos, tanto en el Norte como en el Sur, está obligada, por su juramento a la constitución y su adhesión a la Ley de Fugas,[2] a dar caza a los esclavos fugitivos para devolverlos a quienes los reclamen y a reprimir por la fuerza toda tentativa de alcanzar la libertad que pueda darse entre los esclavos. Veinticinco millones de blancos se han coaligado en solemne cónclave para mantener encadenados a cuatro millones de negros. En todos los estratos sociales se pueden encontrar quienes tienen, compran o venden esclavos, desde hombres de Estado y doctores en teología, quienes pueden llegar a poseer cientos, hasta aquel que no puede comprar más de uno.

De no ser porque hay personas en posiciones preeminentes de la sociedad, en especial cristianos profesos, que poseen esclavos y, por consiguiente, respaldan el uso, hace tiempo que la esclavitud habría sido abolida. El ejemplo de los hombres influyentes «dignifica la corrupción, haciéndola inmune al castigo»[3]. El gran objetivo de los verdaderos defensores de los esclavos debe ser poner al descubierto la institución, de tal modo que el mundo pueda verla, y hacer que los sabios, los prudentes y los piadosos le retiren su apoyo y la abandonen a su suerte. No le hace mucho bien a la causa de la emancipación alzar la voz para execrar a los traficantes de esclavos, a los secuestradores, a los capataces mercenarios, mientras que nada se dice a fin de reconocer la culpa de quienes se mueven en las altas esferas.

El hecho de que la esclavitud se introdujera en las colonias americanas estando estas aún bajo el dominio de la corona británica es razón suficiente para que los ingleses tengan un vivo interés en su abolición. Y hoy, cuando los grandes ingenios mecánicos han acercado a los dos países, y teniendo los dos una única lengua y una única literatura, la influencia de la opinión pública británica en el Nuevo Mundo es inmensa.

Si los incidentes que se exponen en las páginas que siguen añaden algo nuevo a la información que, mediante publicaciones similares, ya se ha puesto a disposición del público, y, por consiguiente, ayudan a que la influencia británica se haga sentir en contra de la esclavitud en América, se habrá conseguido el principal objetivo para el que se escribió esta obra.

w. wells brown

22, Cecil Street, Strand, Londres.


[1] Fueron mercaderes holandeses quienes llevaron el primer cargamento de africanos y africanas a la colonia británica de Jamestown, en el Estado de Virginia, en 1619.

[2]  Fugitive Slave Law. Esta ley, de 1850, era mucho más estricta que las anteriores. Proteger o ayudar a los esclavos fugitivos pasó a ser un delito a nivel federal que podía ser castigado con grandes multas y penas de prisión. Y, por consiguiente, la ley facilitaba la captura de los esclavos que intentaban escaparse y establecerse en los estados abolicionistas del norte del país.

[3] William Shakespeare, Julio César, Acto IV, escena iii. [Traducción al español de A.L. Pujante, Acto IV, escena ii. 1990.]

 

CAPITULO I

LA SUBASTA

 

A esta niña, ¿qué azar,

tan joven y hermosa,

erguida y llorosa,

trajo a subastar?[1]

Con el aumento de la población esclava, en el Sur de los Estados Unidos de América ha aumentado tremendamente el número de mulatos, la mayoría de padre propietario esclavista y de madre esclava. La sociedad no mira mal al hombre que sienta a su hijo mulato en el regazo, mientras, detrás de la silla, la madre continua siendo una más de sus esclavas. Ya hace años que el difunto Henry Clay predecía que la abolición de la esclavitud de los negros llegaría con la fusión de las razas. John Randolph, conocido hacendado esclavista de Virginia y prominente hombre de estado, decía en un discurso en la asamblea legislativa de su Estado natal que «la sangre de los primeros estadistas americanos corría por las venas de los esclavos del Sur». En las ciudades y las villas de los Estados esclavistas, los negros de verdad, o negros puros, no alcanzan a ser más de uno de cada cuatro de la población esclava. Este hecho es por sí solo la mejor prueba de la inmoralidad y de la degradación de la relación entre amos y esclavos en los Estados Unidos de América.

 Esto dice la ley en todos los Estados esclavistas: «Los esclavos se considerarán legalmente un bien mueble más,[2] en las manos de sus amos y propietarios, representantes, administradores y cesionarios, a todos los efectos prácticos o de otra índole, y como tales bienes se valorarán, se venderán (o mantendrán), se tomarán  y se tasarán. Un esclavo es alguien que está en poder de un amo, al que pertenece. El amo puede venderlo, disponer de su persona, de su diligencia y de su trabajo. El esclavo no puede hacer nada, ni poseer nada ni adquirir nada, salvo lo que ha de pertenecer a su amo, quien puede corregirlo y castigarlo, siempre que no sea con un rigor inusitado, o de tal manera que lo deje mutilado o tullido,  que lo exponga al peligro de perder su vida o le cause directamente la muerte. El esclavo, en tanto que esclavo, debe tener la convicción de que no tiene derechos legales frente a su amo».


[1] Tomado de un poema anónimo incluido en The Anti-Slavery Harp [“El arpa abolicionista”], una antología de poemas antiesclavistas recogida por el propio Wells Brown. La mayoría de los fragmentos sin referencia a su autor que se citan al principio de los capítulos a lo largo de la novela proceden de esta antología, al igual que el que aparece al final de este.

[2] En inglés, chattel; este término se utiliza en varias ocasiones a lo largo de la narración como sinónimo de esclavo. Incluso existe la expresión chattel slavery, para indicar este tipo de posesión completa del esclavo y su carencia de toda identidad como persona.

 

CLOTEL PRÓLOGO DE MIREIA SENTÍS CLOTEL PRÓLOGO DE MIREIA SENTÍS [209 Kb]

 

 

Diario del asedio a Duma 2013

 

Comenzamos el año editorial 2017 con la publicación de Diario del asedio a Duma, 2013, un texto que reúne las notas del diario personal de Samira Khalil, activista siria secuestrada junto con Razan  Zaituneh, Wael Hammada, Nazem Hamadi, el 9 de diciembre de 2013 en Al-Gutha. A día de hoy siguen desaparecidos. Editado por Yassin al-Haj Saleh, su "compañero de vida", y presentado por Santiago Alba Rico. Un conmovedor relato del día a día de una ciudad asediada y de las reflexiones al hilo de la violencia, el miedo, el hambre, la destrucción... "Dentro de cien años la narración de Samira será quizá una obra de ficción que nos conmoverá en el vacío; hoy no se puede salir de ella; terminas de leerla y te está esperando fuera", como expresa Santiago Alba en su presentación.

 

"En el mundo hay un apagón general. Se llama Siria. Hace seis años una revolución democrática planetaria que empezó en Túnez, pero que tuvo sus metástasis de salud en España, en Grecia, en Turquía, en EE.UU., llegó también a Siria, el lugar más improbable y también el más necesitado. Allí se concentraron todas las esperanzas de cambio, y allí se concentraron, por eso mismo, todos los esfuerzos para impedirlo. Siria tiene algo de emblema y de mónada, de símbolo y de revelación. Todas las fuerzas que, por separado, frenaron o voltearon las «revoluciones árabes», se lanzaron juntas contra la revolución siria: decenas de países, de milicias sectarias extranjeras, de grupos yihadistas internacionales. Por eso su derrota expresa, mejor que ninguna otra, el estado del mundo, su nueva composición geopolítica y las nuevas amenazas que se ciernen sobre todos. Podemos decir, con una imagen apenas hiperbólica, que para impedir el cambio en Siria ha hecho falta cambiar el mundo entero".

Santiago Alba


"Siria es el país en el que ha recaído el mayor peso de la connivencia de los tres monstruos u ogros: el despotismo asesino asadiano —que mató a decenas de miles de sirios a principios de los ochenta—, las formaciones nihilistas salvajes, como Daesh, Al-Qaeda y el Ejército del Islam —la formación que secuestró a Samira, Razan, Wael y Nazem—, y la «administración de la crisis siria» por parte de EE.UU., para que Asad se quedara, provocando la destrucción del país y facilitando (a través de la retórica de la guerra elitista contra el terrorismo) que el país cayera bajo la ocupación rusa e iraní. Del mismo modo, ha facilitado el ascenso internacional de la derecha nacionalista securitaria, el retorno de la política de fronteras y la inclusión de temas como la inmigración, la concesión de asilo y el terrorismo de forma prioritaria en las agendas de las élites políticas de los países occidentales".

Yassin al-Haj Saleh

Es una guerra real, no un juego de disfraces importado.
Es una guerra real para la que varios Estados han exportado sus instrumentos de muerte.
Es una guerra cuya inmoralidad es insuperable, mientras el mundo mira los restos de las personas: carne y sangre que saltan por los aires a través de las pantallas.
No es un juego de disfraces: la gente muere a diario de hambre, enfermedad y violencia…
Mueren a causa de los proyectiles que atraviesan sus casas… Mueren mientras preparan la comida de sus hijos y piensan qué harán para cenar. El proyectil llega para darles un descanso del sufrimiento diario.

Samira Khalil

 

Ficha técnica:

Autora: Samira Khalil

Título: Diario del asedio a Duma 2013

Presentación de Santiago Alba Rico

Edición: Yassin Al Haj Saleh

Traducción del árabe: Naomí Ramírez Díaz

Colección: "encuentros", 13

Nº páginas: 176

Formato: 21 x 12,5

ISBN: 978-84-946564-0-8

PVP: 12 euros

IBIC BJ Diarios, cartas

BISAC BIO022000-BIOGRAPHY&AUTOBIOGRAPHY/WOMEN

PRESENTACIÓN

Santiago Alba Rico

Terminé la lectura del diario de Samira Khalil tan desasosegado y enrabietado que quise imponerme unos días de silencio antes de redactar este prólogo. Quería alejarme un poco, serenarme, embridar las emociones. Ha sido imposible. El problema es que Siria no está encerrada en las páginas del libro de Samira. Está en el mundo. Está, por ejemplo, en Alepo, donde —mientras escribo estas líneas— la dictadura ocupante, con la ayuda de los invasores ruso e iraní, está a punto de hacer irreversible la derrota de los rebeldes y, con ella, el oscurecimiento general —otro más— de la civilización humana. Así que no puedo mantenerme ni frío ni ecuánime. Dentro de cien años la narración de Samira será quizá una obra de ficción que nos conmoverá en el vacío; hoy no se puede salir de ella; terminas de leerla y te está esperando fuera. La ilusión literaria, tan legítima, placentera y protectora, de que todo relato forma parte del pasado —de que relatamos en pasado y leemos, por tanto, ya a cubierto de todo mal— en este caso no sirve. He esperado cinco días para empezar a redactar este prólogo, y esos cinco días han sido como otros tantos capítulos del libro. O al revés: esos cinco días, con sus hospitales destruidos por las bombas, sus ciudadanos hambrientos y al borde del abismo y sus niños rojos acostados para siempre entre las ruinas, impiden que el testimonio de Samira se convierta en una obra de ficción. Alepo no es un libro. El libro de Samira es más bien Alepo.
En el mundo hay un apagón general. Se llama Siria. Hace seis años una revolución democrática planetaria que empezó en Túnez, pero que tuvo sus metástasis de salud en España, en Grecia, en Turquía, en ee.uu., llegó también a Siria, el lugar más improbable y también el más necesitado. Allí se concentraron todas las esperanzas de cambio, y allí se concentraron, por eso mismo, todos los esfuerzos para impedirlo. Siria tiene algo de emblema y de mónada, de símbolo y de revelación. Todas las fuerzas que, por separado, frenaron o voltearon las «revoluciones árabes», se lanzaron juntas contra la revolución siria: decenas de países, de milicias sectarias extranjeras, de grupos yihadistas internacionales. Por eso su derrota expresa, mejor que ninguna otra, el estado del mundo, su nueva composición geopolítica y las nuevas amenazas que se ciernen sobre todos. Podemos decir, con una imagen apenas hiperbólica, que para impedir el cambio en Siria ha hecho falta cambiar el mundo entero.
Seis años después, las esperanzas democráticas globales, centradas en el mundo árabe, abortadas en el mundo árabe, se han invertido en un proceso des-democratizador también global. La criminal resistencia de Bashar al-Ásad —cuando caían Ben Ali, Mubarak, Gadafi, Saleh— se convirtió en el fulcro a partir del cual se reconstruye hoy el infame ciclo dictaduras/imperialismos/terrorismo que viene atormentando la región desde hace 70 años. La «resistencia» de al-Ásad contra su propio pueblo, cuya pugnacidad se mide en cientos de miles de muertos, millones de desplazados, miles de torturados y desaparecidos, parece reflejar y alimentar un nuevo cambio, esta vez en dirección contraria, que desplaza el conjunto del planeta hacia el autoritarismo y el fascismo. El régimen sirio, relativamente aislado en 2012, hoy es más bien el modelo: a las teocracias del Golfo, lamidas por las revueltas pero también «resistentes», a la Rusia de Putin y al Irán de los ayatolas, sin cuyo concurso el régimen habría caído hace dos años, hay que añadir ahora la hegemonía del mariscal Hafter en Libia, la tiranía de Sisi en Egipto, la deriva autoritaria de Erdoğan en Turquía, los retrocesos en América Latina, la victoria de Trump en ee.uu. y el apoyo rampante a fuerzas de extrema derecha o de derecha extrema en Europa, donde el neofascismo está a punto de hacerse con el poder en Francia y sigue creciendo en Austria, en Alemania, en Polonia, en Hungría, en Inglaterra. Ninguna de las potencias intervinientes en la guerra de Siria lo hizo nunca en favor de la democracia y la dignidad del pueblo sirio, pero los propios gobiernos extranjeros que, de manera activa o pasiva, están permitiendo la victoria de al-Ásad, se han ido desplazando cada vez más hacia la derecha. Al-Ásad ha vencido también en el sentido de que, seis años después de que el mundo árabe estuviera a punto de desembarazarse de sus dictadores, hoy todos los gobernantes, en la región y en el resto del mundo, se parecen un poco más a él. Al-Ásad era la excepción (que «resistía»); comienza a ser la regla. Todos quieren imitarlo.
En este contexto, la izquierda tradicional, ya marginal o incluso refractaria durante el impulso democratizador de 2011, es completamente inútil ahora para frenar la des-democratización que, desde Siria, se extiende por todo el planeta. Se puso fuera de juego hace seis años y se ha quedado fuera de juego. Es difícil exagerar las consecuencias éticas y políticas de esta ceguera. La izquierda mundial —con la excepción de algunas minorías luminosas y afónicas— se sumó a la derecha en su contrarrevolución en Siria; y pocas veces se habrá revelado tan occidental, orientalista y colonial, tan «de derechas», incluso —o sobre todo— la izquierda de América Latina, de la que uno hubiera esperado, por afinidades históricas, más sensibilidad y más solidaridad. Ha sido exactamente lo contrario. La Venezuela de Chávez, la Cuba de Fidel, el Ecuador de Correa, la Bolivia de Evo, el Brasil de Dilma —gobiernos sinceramente preocupados por el bienestar de sus pueblos— han apoyado por intereses geopolíticos ultraconservadores al verdugo del pueblo sirio. Han hecho algo peor (¿peor?): han utilizado su prestigio para marcar —como la vieja urss— la línea política de la izquierda europea, que no solo no se ha movilizado contra la guerra sino que, además, ha reprimido y criminalizado toda expresión de solidaridad o denuncia. Se han comportado de manera tan «occidental», tan «colonial», tan «orientalista», que, en efecto, han adoptado la misma postura que los fascistas italianos, polacos o franceses, con los que han coincidido en sus visitas al palacio de Damasco.
Imaginemos que viviéramos en un mundo tan atroz —y tan impenetrable para la izquierda— que el único modo de defender geoestratégicamente al pueblo venezolano (o al cubano o al boliviano) fuera sacrificar al pueblo sirio. No me lo creo. Nadie realmente «de izquierdas» puede creer en semejante silogismo, cuya demostración nos condenaría fatalmente a renunciar a nuestros principios y claudicar ante el imperialismo, las dictaduras y el capitalismo. Pero supongamos por un momento que fuera cierto. Supongamos que fuera cierto que no se puede defender al mismo tiempo al pueblo venezolano y al pueblo sirio, que los venezolanos solo pueden ser «de izquierdas» matando a izquierdistas sirios, que para defender nuestros intereses «venezolanos» hay que lanzar bombas sobre Alepo. Si ese fuera el caso, ¿por qué el pueblo sirio tendría que comprenderlo y dar prioridad al pueblo venezolano? ¿Por qué la izquierda siria tendría que sacrificar la democracia, la dignidad y la justicia social en Siria a los intereses de la izquierda latinoamericana? Tan absurdo, disparatado y anti-ético es este presupuesto, tan contrario a la razón y al internacionalismo, que para evitarlo ha hecho falta recurrir al más grosero negacionismo: negar que en Siria hubiera una revolución democrática, negar que hubiera una izquierda luchando contra el régimen, negar los crímenes de al-Ásad y de Rusia, negar la complicidad de ee.uu., negar —en definitiva— la verdad y con ella a sus víctimas y a sus héroes. El resultado no puede ser más calamitoso. La izquierda «occidental» (incluyendo en este rubro a la izquierda latinoamericana y a una buena parte de la izquierda árabe) no solo ha facilitado la derechización de tres continentes sino que ha entregado Siria a la hipocresía humanitaria de la ue y de los ee.uu., pasivos aliados de Damasco, agravando al mismo tiempo la soledad de los sirios en su lucha contra la dictadura y su vulnerabilidad —también la psicológica e ideológica— en su lucha contra el isis y la sectarización del conflicto. Los barriles de dinamita no caen del cielo, como las frutas, cuando están maduros; hay que empujarlos; y buena parte de la izquierda mundial, al lado de los imperialismos ruso y estadounidense, al lado de Le Pen y de Casa Pound, han estado empujando esas bombas y justificando —o negando— sus consecuencias.


Conservo una foto que publicó hace dos años en Facebook Yassin Al-Haj Saleh, marido de Samira Khalil y uno de los más grandes y valientes intelectuales de este mundo de perros. Con otra izquierda, en otras circunstancias, si tuviera otra nacionalidad, se le reconocería la estatura de un Sartre, un Camus o —digamos— un Frantz Fanon. Dejemos eso ahora. Lo cierto es que hace dos años Yassin publicó una fotografía estremecedora que revela las dimensiones de la tragedia que preferimos ignorar. Lo que tiene de estremecedora es que se trata de una foto enteramente normal: en una casa normal, nueve personas normales, cinco hombres y cuatro mujeres todos normales y vestidos de forma normal (hay que recurrir a este truquito para que comprendamos y empaticemos), todos ellos comunistas o activistas democráticos, posaban en 2005 ante una mesa poblada de sencillas viandas (humus quizás y shawarma y unos vasos de lo que parece arak, una bebiba alcohólica local). Entre los allí reunidos se encontraban Razan Zaituneh, la conocida defensora de los derechos humanos, hoy secuestrada en Duma; Amed Shikha, treinta años de prisión; Faris Murad, veintinueve años de prisión, muerto en 2009; Shadi Kurdie, muerto en 2013 tras ser detenido por el régimen; Nazem Hamadi, secuestrado en Duma; Wael Hammada —tras la cámara—, secuestrado en Duma; Samira Khalil, secuestrada en Duma, cuatro años en las prisiones del régimen, autora del testimonio que publicamos aquí. Pues bien, de las nueve personas presentes en esa velada (la décima es una extranjera de paso en Damasco) seis están muertas o han desaparecido; las otras dos padecieron largos años de prisión. Yassin Al Haj Saleh, todavía vivo y exiliado en Estambul, pasó —no hay que olvidarlo— dieciséis años en las cárceles de Hafez al-Ásad, padre y maestro de Bashar al-Ásad. Esa foto parece una fiesta, pero es una matanza y una acusación, resumen doloroso del matadero de Siria. En Colombia lo hubiesen llamado —llamaron de hecho a una situación similar— politicidio. Ese politicidio, practicado durante más de cuarenta años e intensificado durante el último lustro, ha sido el efecto brutal y la condición de supervivencia del régimen asadiano, uno de cuyos órganos adaptativos es hoy el isis (y otros grupos yihadistas, como Fath-al-Sham, antes Al-Nusra). Hermanos siameses —insiste siempre al-Haj Saleh—, la dictadura y el yihadismo se necesitan y justifican mutuamente, y no se podrá nunca acabar con uno sin acabar con el otro.
Samira Khalil, cuya liberación siguen reclamando su marido y sus compañeros, es una de las víctimas de este politicidio. Sobre su vida y su militancia comunista no añadiré nada a lo que cuenta el propio Yassin, con amor sereno y dolorido, en la introducción general y en el encabezamiento de los capítulos, donde se relatan también los motivos de su estancia en Al-Ghuta oriental, asediada y bombardeada por las fuerzas del régimen, en el verano-otoño de 2013. Me gustaría más bien llamar la atención sobre la importancia objetiva de su testimonio, inseparable de la calidad —digamos— «literaria» de sus observaciones, pequeñas, cotidianas, a menudo curvadas de ternura, siempre breves y sintéticas como un fogonazo: el precio del pan, los bocadillos de falafel con hojas de repollo, los dibujos de los niños obsesionados con la comida, la felicidad de que la lluvia impida a los aviones los bombardeos, el olor de la coliflor que cubre el de la pólvora, su nostalgia de Yassin y de sus amigos. Samira describe, claro, los efectos del asedio y la destrucción de los misiles y también denuncia la presencia islamista y el abandono internacional («que el mundo nos explique cómo fueron sus revoluciones, que el mundo desarrollado nos explique si un presidente puede poner fin a una protesta con balas, proyectiles o bombardeos aéreos» o «traicionasteis al ser humano y la humanidad el día en que os mantuvisteis en silencio ante el asesinato diario»). Denuncia, asimismo, a la izquierda que ha abandonado a «la clase oprimida», la única que queda en Siria: «el comunismo ha muerto, y los trabajadores del mundo no se han unido, ni los líderes han pensado en ellos. Se ha ejecutado a sí mismo cuando su clase fue destruida ante sus ojos».
Pero si el diario de Samira duele no es por eso. Hace muchos años, tras la invasión estadounidense de Iraq y ante la foto de un hombretón que lloraba a lágrima viva, escribí que sabemos cuándo ha ocurrido algo verdaderamente terrible en este mundo porque los hombres de pronto rompen a llorar, y las mujeres, en cambio, dejan de llorar. No son las descripciones —ni los inútiles vídeos de matanzas en la red— las que sacuden el alma y revelan el abismo de una situación. Son las comparaciones. En el libro de Samira hay dos desgarradoras, monstruosas, insoportables para cualquier humano decente. Una es su nostalgia de los cuatro años de cárcel en Duma, donde la autora, por comparación, fue casi feliz. La otra, aún más terrible, es la comparación que establecen las madres, que ya no lloran, entre la destrucción de las bombas y la de las armas químicas que en agosto de 2013 habían matado a 1200 personas en pocos minutos: «queremos armas químicas y las queremos ahora. (…) Con las armas químicas se entierran los cuerpos completos. Los proyectiles diarios desmiembran los cuerpos y dejan a su paso muchos impedidos, que pierden una pierna, una mano o un ojo». Cuando una madre ya no aspira a no enterrar el cuerpo de su niño sino sencillamente a enterrarlo «completo», es que se ha perdido toda esperanza de regresar a la humanidad.
Samira es, a menudo y a su pesar, literaria, pero no hace «literatura». Lo que cuenta estaba realmente pasando en Duma; sigue pasando, a escala ampliada, en Alepo y en toda Siria. Pero nuestro dolor al leer estos testimonios es proporcional al amor contra corriente que contienen: «la patria es tu gente, tu amado, tu casa, tus vecinos, tu barrio, tu ciudad, tus calles». Ahora bien, ocurre que las casas y las ciudades han sido destruidas y la gente ha desaparecido. Entonces, ¿por qué Samira no se fue? ¿Por qué no te fuiste, Samira? ¿No has pensado en marcharte?, le preguntan. Es que, en realidad, dice Samira, «ya me he ido»: «salí del país cuando salí de mi casa, cuando salió mi compañero de vida, cuando mis amigos y vecinos se marcharon. Salí cuando vi cómo la gente moría y cómo los vivos ven morir a sus hijos, cuando de debajo de las casas con las que habían soñado, que tras un cuarto de siglo tal vez no habían terminado de pagar, salieron sus almas». Si, en todo caso, una vez ida, Samira sigue estando ahí es porque no ha perdido la esperanza. Impresiona el amor concreto de esta mujer valiente e impresiona también —en medio de las ruinas— su fe en la victoria de la revolución, ensalzada de esta manera ingenua y apasionada: «esta es una revolución que un día será como el Cantar de los Cantares para el mundo. Se trata de una revolución mucho más importante que todas las revoluciones del mundo. Un día será como el Cantar de los Cantares». Es difícil leer estos acaloramientos de enamorada y no sucumbir al mismo tiempo a la belleza, la admiración, la aflicción y la rabia.


Siria es un apagón general. Leer las anotaciones de Samira Khalil y luego salir al mundo es seguir leyendo las anotaciones de Samira Khalil. Tres años después, leídas desde Siria, sus palabras se nos clavan como puñales: no solo no la hemos ayudado —ella, Samira, la patria de todos los decentes— sino que la hemos ignorado, silenciado, despreciado y hasta insultado. Podemos consolarnos pensando que al final los malvados pagarán sus crímenes, los equivocados reconocerán sus errores y la historia hará justicia. No me engaño. Eso sería una excepción. No ha ocurrido nunca o casi nunca. Lo sabemos bien los españoles que, ochenta años después de la guerra civil, cuarenta años después de la muerte de Franco, no conseguimos desenterrar de las cunetas a nuestros abuelos y a duras penas cambiar los nombres de las calles. No me hago ilusiones respecto de la historia. Me conformaría con que los lectores de este libro sencillo, hermoso y atroz no olvidasen que, mientras nosotros nos lamentamos del crecimiento del fascismo en Europa, en Siria se lucha realmente contra él; y que, por hacerlo precisamente allí, donde es más duro, más destructivo y más real que entre nosotros, sus víctimas y sus héroes no han merecido ningún minuto de silencio, ningún homenaje, ningún respeto. Si este libro sirviera al menos para que los cinco dedos de la mano pensaran en Siria y en su truncada revolución con humildad, dolor y admiración, y con un poco de agradecimiento y de emoción en Samira Khalil y en los miles que, como ella, han sacrificado sus vidas, sus casas y sus amores, ya habríamos avanzado un paso hacia la dignidad (y hecho retroceder un paso la tiranía global). «Quien todavía hoy», nos interpela Samira Khalil, «no se ha posicionado contra la injusticia, la opresión y la destrucción, no lo hará en su vida». «Hoy» es todos los días: aún estamos a tiempo.

       DIVÁN DE POETISAS ÁRABES CONTEMPORÁNEAS  

Este libro, Diván de poetisas árabes contemporáneas, pretende poner de manifiesto la importancia de una trayectoria poética que comenzó a mediados del siglo veinte, a través de diez poetas: Fadwa Tuqán, Názik Al-Malaika, Lamía Abbás Amara, Saniya Saleh, Suad Al-Sabah, Fawzía Abú Jáled, Ámal Yarrah, Huda Ali Iblán, Widad Benmusa y Suzanne Alaywan.

Siguiendo un orden cronológico, comienza la antología con las poetas que pusieron en marcha el movimiento poético femenino y que, al mismo tiempo, introdujeron cambios en la tradición poética a partir de los años cincuenta,: Názik Al-Malaika y Fadwa Tuqán. Los años sesenta significaron la entrada de la modernidad poética a través de la revista Sh’ir y me decanté por Saniya Saleh y su contemporánea Ámal Yarrah. El tema de la libertad de la mujer y su papel en la sociedad árabe se expresó en los años setenta y ochenta a través de tres poetas: Lamía Abbás Amara, Suad Al-Sabah y Fawzía Abú Jáled. Y para terminar con los años noventa del pasado siglo, he querido reflejar el mapa poético de todo el mundo árabe, eligiendo de los países orientales, a la libanesa Suzanne Alaywan; de los occidentales, a la marroquí Widad Benmusa y de los países del Golfo, a la yemení Huda Iblán.

 

Ficha técnica:

Título: Diván de poetisas árabes contemporáneas

Presentación de Adonis

 Edición y traducción del árabe: Jaafar Al Aluni

 Colección: «poesía», 38

Nº páginas: 256

Formato: 21 x 12,5

ISBN: 978-84-943932-9-7

PVP: 17 euros

IBIC DCQ Antologíaspoéticas

BISAC POE001000 Poetry/Anthologies

PRÓXIMAS PRESENTACIONES:

AUDITORIO DE CASA ÁRABE C/Alcalá, 62; Madrid: 16 de noviembre de 2016 19.00

RESEÑAS

Adonis: La mujer árabe, entre religión y poesía

Javier Rodríguez Marcos: El canon se mueve

Iñaki Urdanibia: Mujeres árabes,la toma del verso

ENTREVISTAS

El mundo desde las Casas se hace eco de Diván de poetisas árabes contemporáneas

 

"Entre Paréntesis" entrevista a Jaafar Al Aluni [4.913 Kb] 

 

EL CINE EDÉN

 Una de las obras de teatro más impactantes de la gran autora francesa.

Todos los personajes hablan de la madre: sus hijos Joseph y Suzanne, Mr. Jo, el capataz. Todos narran su historia, hablan de su infancia, de su trabajo de pianista en el cine Edén, cuentan cómo perdió sus ahorros en una plantación baldía, cómo se desvivía por sus hijos al tiempo que buscaba alejarse de ellos. La madre, sin embargo, nunca habla de sí misma. El cine Edén retoma la novela familiar que Marguerite Duras  reflejó en Un dique contra el Pacífico, con la jungla y las llanuras de la Indochina colonial como escenario, paisajes conocidos para los lectores de Duras, retratados ya en India Song, El Viceconsul o El amante. Escrito para ser representado en teatro, este es un libro sui generis, que, a medio camino entre el guion y la novela, recuerda  la expresión utilizada por la propia Duras para definir India Song: texto-teatro-película. Las acotaciones importan tanto como los diálogos, y las réplicas tanto como los silencios.

El cine Edén forma parte de esa faceta menos conocida de MD, la de autora y directora teatral. Muchas de sus piezas teatrales son adaptaciones para la escena de textos narrativos ya publicados. El cine Edén parte de su novela Un dique contra el Pacífico, que ya había sido llevada al cine. Completa la larga lista de obras teatrales Agatha, publicada en la colección "Letras" de esta editorial. Los espacios de Marguerite Duras, fruto de las conversaciones con Michelle Porte, que incluye una cuidada selección de fotografías, es la tercera entrega de nuestra colección "transversales".

Ficha técnica:

Autora: Marguerite Duras

Título: El cine Edén

Traducción del francés: Alba Ballesta, revisión de I. Jiménez Morell

Colección: "transversales", 6

Número de páginas: 144 - formato 21 x 21 cm

ISBN: 978-84-943932-5-9 - PVP 19 euros

 

 

 

 

Una historia de la conciencia: ensayos escogidos, de Angela Davis - ed. oriente y mediterráneo

«El que no habla es vulnerable». Angela Davis

 

«Si no hay lucha no hay progreso».  Frederick Douglass, citado por Barack Obama en su discurso  inaugural del Mes de Historia Negra, 1-2-2011

 

 

 

La trayectoria vital e intelectual de Angela Davis se enmarca en la tradición estadounidense de la resistencia civil, que nace con las revueltas de los primeros africanos trasladados por la fuerza al hemisferio occidental. Como tantos militantes que pusieron en cuestión la legitimidad de las leyes del Estado, ha sido perseguida, encarcelada y difamada. En 1970, cuando saltó a la escena pública internacional al ser incluida entre los criminales más buscados por el FBI, se la presentó como una revolucionaria violenta y «enemiga del Estado». En realidad, era una ciudadana consciente, que participaba en la organización de un movimiento cuyo objetivo era lograr la inconstitucionalidad de la pena de muerte y la liberación de los presos políticos. Profesora de Filosofía en la Universidad de California en Los Ángeles, nunca ocultó su pertenencia al Partido Comunista, convencida de que el activismo político no era incompatible con ser una educadora eficiente. Pero en 1969 Ronald Reagan, gobernador de California, preparaba su candidatura a la Casa Blanca y necesitaba demostrar a los conservadores que era capaz de aplastar a los activistas de izquierdas —especialmente a los negros, muy implicados en la reivindicación de sus derechos civiles—. En consecuencia, forzó la expulsión de la joven profesora, un suceso que resultaría mucho más mediático de lo previsto. Al recibir la noticia de su destitución, Angela Davis decidió continuar impartiendo sus clases al aire libre. A sus estudiantes habituales, se sumaron entonces cientos de otras disciplinas, que manifestaron su repulsa a lo que consideraban un despido injusto. Finalmente, fue readmitida. Sin embargo, empezó a recibir cartas injuriosas y amenazas de muerte. Una de las dos armas que adquirió para defenderse, desencadenaría su persecución por parte del FBI. 

Como activista en favor de los derechos de los presos y contra la pena de muerte, formó parte de la defensa de Soledad Brothers, tres reclusos de la prisión californiana de Soledad acusados de promover huelgas y revueltas, en una de las cuales fallecieron dos presidiarios y un vigilante. El Estado pedía para ellos la pena capital. George Jackson, que llevaba diez años entre rejas por asalto a una gasolinera (70 dólares de botín), se hizo marxista, integrante del Black Panther Party y escritor. En uno de sus libros —Soledad Brother: The Prison  Letters of George Jackson (1970)[1]—, incluyó la correspondencia mantenida con la profesora universitaria. La visibilidad de Angela en la causa de los Hermanos Soledad y su acercamiento a los Black Panthers, desencadenaron su expulsión definitiva de la universidad («Me había convertido en un símbolo a destruir»). [...]

 

(del Prólogo de Mireia Sentís)


[1] Soledad Brother: Cartas de prisión, Barral, Barcelona (1971).

 

Ficha técnica:
Autor: Angela Y. Davis
Título: Una historia de la conciencia (ensayos escogidos)
Traducido del inglés por Inga Pellisa
ISBN 978-84-943932-7-3 - 336 páginas - PVP 15 euros

colección Biblioteca Afro Americana Madrid BAAM, 8

Grabación íntegra de la presentación a cargo de José Luis Gallero, Mireia Sentís, Mercedes Gallizo y César Lorenzo en la librería Traficantes de Sueños

 Quatre dècades d’Angela Davis: la pensadora dels oprimits por Mar Carrera

 

 

 

La hija del cazador, de Sophie Caratini

 

No me gusta estar diciendo todo el tiempo «nosotros» y «ellos», como hacían ellos todo el tiempo, porque soy francesa a la vez que mauritana. Cuando dicen continuamente «nosotros» y «vosotros», nos vemos obligados a responder «vosotros» y «nosotros», lo que

Nadie duerme en Alejandría, de Ibrahim Abdel Meguid

Ibrahim Abdel Meguid nació en 1946 en Alejandría (Egipto). Se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Alejandría en 1973. Ese mismo año se trasladó a El Cairo para trabajar en el Ministerio de Cultura, y allí es donde vive desde entonces. Durante los años 70, militó en un partido comunista prohibido por aquel entonces, y a pesar de haber sufrido el encarcelamiento, su compromiso y activismo político nunca han cesado.

A lo largo de su carrera literaria, ha combinado y combina principalmente dos facetas de la escritura: la crítica y la creativa. Poco después de licenciarse en Filosofía, publicó su primera novela y pronto pasó a ocupar el cargo de Asesor de Asuntos Culturales de la Consejería de Cultura Popular de 1976 hasta 1982. Fue asimismo miembro del consejo editor del Consejo Egipcio del Libro (1985-1990) y director de la Consejería de Cultura Popular de 1990 a 1995. Estuvo al frente de la colección “Kitabat yadida” de 1995 hasta el año 2000.

Ha escrito numerosas novelas y cuentos, que lo han consagrado como uno de los autores más conocidos y respetados de Egipto. En 1996 obtuvo el Premio Naguib Mahfuz otorgado por la Universidad Americana de El Cairo por su novela Al-balda al-ujra (El otro país). En este mismo año obtuvo el premio a la mejor novela en la Feria Internacional del Libro de El Cairo por su novela La ahada yanam fi l-Iskandaría (Nadie duerme en Alejandría). En 2004 fue galardonado con el Premio de Excelencia Literaria otorgado por el Estado Egipcio.

Sus obras han sido traducidas al inglés, al francés y al alemán.

 

Esta obra, ganadora en 1996 del premio a la mejor novela en la Feria Internacional del Libro de El Cairo, ofrece una trama de vidas entrelazadas con una representación de toda la sociedad egipcia -musulmanes y coptos, norteños y sureños, hombres y mujeres- y añade a las múltiples referencias literarias existentes en Occidente acerca de la visión de Alejandría (Cavafis, Forster o Durrell) una visión auténticamente egipcia de la misma ciudad. La riqueza de esta novela se basa no sólo en sus personajes, sino también en la forma con que el autor alterna humor y drama, historia y mito, realismo y alegoría. Es una novela que ha sido traducida al inglés y al francés y, en 2006, fue llevada a la gran pantalla en una adaptación del director Hassan Issa. La obra está incluida en la lista Muse de las 100 mejores novelas de todos los tiempos.

Ficha técnica:
Autor: Ibrahim Abdel Meguid
Título: Nadie duerme en Alejandría
Traducido del árabe por Pablo García Suárez
ISBN 978-84-943932-6-6 - 448 páginas - PVP 22 euros

Una cata de poder, de Elaine Brown

«Lo que Elaine Brown escribe te deja tan perpleja, que a veces resulta incluso difícil creer que sobrevivió. Y, sin embargo, lo hizo, arrojando una luz sorprendente sobre la mágica resistencia de la mujer negra», señala Alice Walker. Una combinación inusual de relato épico y crónica íntima convierte Una cata de poder en un documento excepcional, no solo acerca de la utopía revolucionaria de los Black Panthers —organización que presidió con apenas 30 años—, sino también sobre uno de los periodos más decisivos y turbulentos de la historia contemporánea. Formada en los barrios y ambientes más duros, el estilo directo y preciso de Elaine Brown atrapa al lector con su honestidad implacable. Adrenalina pura desde el primero hasta el último párrafo, el libro traza una panorámica conmovedora y descarnada de las tensiones raciales. Cuando se cumplen cincuenta años de la fundación del Black Panther Party (1966-1982), estas memorias trepidantes adquieren la renovada vigencia que caracteriza a los testimonios proféticos.

 

Elaine Brown (Filadelfia, 1943) nació y creció en un barrio negro, pero asistió a colegios mayoritariamente blancos. Alumna brillante, obtuvo becas para cursar estudios universitarios en Temple y UCLA. Mientras era camarera del club Pink Pussy Cat de Los Àngeles, conoció a un renombrado escritor y guionista que, además de introducirla en las altas esferas de Hollywood, la inició en el pensamiento radical de la época. En 1968, ingresó en las filas del Black Panther Party, cuyo periódico se encargó de dirigir. Autora de un par de álbumes musicales, una de sus composiciones se convirtió en el himno del Partido. Cuando Huey Newton, fundador y presidente de los Black Panthers, se exilió a Cuba en 1974 y puso el cargo en sus manos, Brown se centró en los servicios comunitarios —impulsó la Black Panther’s Liberation School, que el Estado de California acabó reconociendo como escuela modelo— y organizó la campaña electoral que en 1977 dio la victoria al primer alcalde afroamericano de Oakland. Tras abandonar un año más tarde el Partido, estudió Derecho, residió en Francia y militó en el Green Party. Desde entonces, centra su activismo en la reforma de las prisiones, la reinserción de exconvictos y la mejora de oportunidades de los jóvenes sin recursos. Prestigiosa conferenciante, publicó en 2002 The Condemnation of Little B: New Age Racism in America.

 

 

Ficha técnica:
Autora: Elaine Brown
Título: Una cata de poder. Historia de una mujer negra
Traducido del inglés por Javier Lucini
ISBN 978-84-943932-3-5 - 696 páginas - PVP 25 euros

OTROS TÍTULOS

 

Negar la existencia del pueblo de Palestina fue premisa fundamental del movimiento sionista, que pretendió no solo ocultar su existencia sino hasta el recuerdo de que había existido. Pero lo que existe deja huella. Por mucho que se intente borrar, la huella de aquella Palestina que fue, la de aquellas gentes que serían expulsadas de su tierra y sus vidas en 1948, permanece en el hueco que dejó su ausencia. Y asoma en las ruinas de una aldea cuyo nombre ya no figura en los mapas, en el dibujo de un paisaje de infancia perdido, en la letra de una canción o en las fotografías de un álbum familiar. Este libro muestra fotografías que son huellas de aquella existencia que se quiso borrar. No es un ejercicio de nostalgia, sino de afirmación. Con fotografías, contra el olvido.

 Teresa Aranguren

Ficha técnica:
Autores: Teresa Aranguren, Sandra Barrilaro, Johnny Mansour, Bichara Khader

Prólogo de Pedro Martínez Montávez
Título: Contra el olvido: Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba, 1889-1948
Edición ilustrada formato 297 x 210 mm - Edición bilingüe en árabe y español
ISBN 978-84-943932-4-2 - 240 páginas - PVP 25 euros

Teresa Aranguren: La cuestión oculta Teresa Aranguren: La cuestión oculta [157 Kb]

 

2015

 

Antonio Gramsci: del liberalismo al comunismo crítico

 

 Este estudio de Domenico Losurdo recoge la evolución política e ideológica de Antonio Gramsci, desde su inicial liberalismo hasta su integración, tras la revolución de Octubre, en el recién creado partido comunista italiano. Como pone de relieve el autor, los orígenes modestos de Gramsci, “la experiencia dolorosa de las privaciones diarias, y una sensibilidad y una seriedad moral que propician la identificación con los que están obligados a sufrir una vida de penurias”, alentaron su toma de conciencia política y su implicación en las luchas sociales de su tiempo, que, bajo el régimen de Mussolini, lo condujeron a la cárcel, donde, pese a su desfalleciente salud, desplegó un ingente trabajo intelectual, recogido póstumamente en sus Cuadernos de la cárcel.

 

Ficha técnica:
Autor: Domenico Losurdo
Título: Antonio Gramsci del liberalismo al comunismo crítico
Traducido del italiano por Juan Vivanco
ISBN 978-84-943932-2-8 - 320 páginas - PVP 16 euros

 

 

Pájaros de septiembre

 

Emily Nasrallah, de soltera Emily Abi Rached, nació en Kfeir, una aldea del sur del Líbano, situada en la vertiente occidental del monte Hermón, el 6 de julio de 1931. Emily, la mayor de seis hermanos, pasó su infancia y adolescencia en su aldea natal, ayudando a sus padres en las faenas agrícolas, experiencia que aparece nítidamente reflejada en Pájaros de septiembre. Gracias a la ayuda de un familiar próximo, conocedor de sus aptitudes literarias, pudo proseguir sus estudios en la capital libanesa, graduándose en la Universidad Americana de Beirut, a la par que trabajaba de profesora (lo fue de Hanan al-Shaykh) e iniciaba sus colaboraciones en la prensa, primero en As-Sayyad y luego en Al-Anwar y Fayruz.

 

 Su primera novela, Pájaros de septiembre, publicada en 1962, fue acogida con enorme interés por la crítica y marcó el comienzo de su carrera literaria, en la que se alternan novelas (Adelfa, El rehén, Recuerdos, Vuelo a contratiempo, Brasas adormecidas...), relatos (La primavera, Mujer en 17 relatos, El pan nuestro de cada día...) y cuentos para niños (El pequeño Shadi, La flor resplandeciente, Diario de un gato, La gacela...).

 

  Ficha técnica:

 Autor: Emily Nasrallah

 Título: Pájaros de septiembre 

 colección memorias del mediterráneo, 2

  Traducido del árabe por Antonio Martínez Castro  

ISBN 978-84-943932-1-1 - 184 páginas - PVP 12 euros

 

 

El pecado original del siglo XX

 

Cuando el revisionismo histórico y el libro negro del comunismo hacen que la historia del genocidio y el horror arranque del comunismo, cometen una omisión colosal. El compromiso moral, solemnemente proclamado, de dar voz a las víctimas injustamente olvidadas, se ha convertido en su contrario, en el silencio mortal que entierra por segunda vez a los indios, los herero, las poblaciones coloniales, los “bárbaros”. Un silencio que también está preñado de consecuencias en el plano puramente historiográfico, dado que impide la comprensión del nazismo y el fascismo.

Ficha técnica:

Autor: Domenico Losurdo

Título: El pecado original del siglo XX

Traducido del italiano por Juan Vivanco

ISBN 978-84-943932-0-4 - 112 páginas - PVP 10 euros

 

 

Vino

 

 

Entre la voz sola que se pierde en el silencio y la embriaguez de la palabra encarnada, entre la oscuridad de la noche y las primeras luces del alba, entre copas y tabernas metafóricas y reales se mueve este libro, Vino, celebración escandida y escanciada de ese licor alegre o triste, generoso siempre, que con el trabajo de sus manos el hombre hace brotar de los racimos de uva, de la vid que alza de la tierra su tronco sarmentoso. Celebración hermética también, en casi todos los significados del adjetivo.

Del preliminar de Federico Arbós

 

 

Ficha técnica:

Autor: Mohammed Bennis

Título: Vino

Traducción del árabe y Preliminar: Federico Arbós

Colección: «poesía del oriente y del mediterráneo», 37 - Nº páginas: 328 - Formato 21 x 12,5 cm

ISBN: 978-84-941292-1-6 - PVP: 18 euros

 

 

 

2014

 

Cuando Harlem estaba de moda

Auténtica edad de oro de la cultura afroamericana, el Renacimiento de Harlem (1919-1934) aglutinó a una constelación de artistas e intelectuales —Jean Toomer, Jessie Fauset, Langston Hughes, Countee Cullen, Claude McKay, Zora Neale Hurston, Wallace Thurman, Aaron Douglas, Nella Larsen, Walter White, Alain Locke, James Weldon Johnson, W. E. B. Du Bois...— convencidos de que sus logros creativos se convertirían en armas eficaces contra la segregación racial. Al mismo tiempo que Europa era escenario de la eclosión vanguardista, Estados Unidos reconocía por primera vez su herencia africana. Con el jazz como música de fondo, escritores y activistas se reunían en los clubs nocturnos para escuchar a Bessie Smith, Fats Waller, Fletcher Henderson o Duke Ellington. La inspiración y la alegría se prolongaron hasta la Gran Depresión, principio del fin del Renacimiento y del sueño de la igualdad. David Levering Lewis, doble premio Pulitzer, reconstruye en Cuando Harlem estaba de  moda ese momento vibrante de la cultura moderna.

Ganador del premio Pulitzer en dos ocasiones (1994 y 2001), el historiador David Levering Lewis (1936) es autor de obras como The Race to Fashoda: Colonialism and African Resistance, estudio del colonialismo en África durante el siglo XIX, God’s Crucible: Islam and the making of Europe, 570-1215, análisis del papel del Islam en la construcción de Europa, y su galardonada biografía de W. E. B. Du Bois, factótum del Renacimiento de Harlem, periodo que Lewis retrata en estas páginas desde la perspectiva combinada de cronista social, crítico literario, ensayista político y detective privado.

Ficha técnica:

Autor: David Levering Lewis - Título: Cuando Harlem estaba de moda- Traducción del inglés: Javier Lucini - Colección: «BAAM, Biblioteca Afro Americana Madrid», 5 - Nº páginas: 576 - Formato 21 x 12,5 cm - ISBN: 978-84-941292-8-5 - PVP: 25 euros

"La era del jazz", artículo de Enrique Juncosa en La Vanguardia

 

 Caña

 

Admirado de forma unánime por críticos, editores y autores, Jean Toomer (1894-1967) fue saludado como la gran promesa del renacimiento cultural que tuvo como escenario el Harlem de la década de 1920. El carácter experimental de Caña (1923), escrita en «una prosa memorable que nada tiene que envidiar a la poesía» (Bruce Kellner), desafía las categorías convencionales y resulta tan difícil de interpretar como el propio Toomer. «Su conocimiento del linaje familiar era tan minucioso como el de un noble español —escribe David Levering Lewis—. No hay duda de que sus ancestros fueron en parte africanos. Sin embargo, fuese lo que fuese verdaderamente Toomer (por su apariencia física, blanco; por su genealogía, mestizo), Caña resultó posible gracias a que supo resolver su dualidad racial por el simple procedimiento de afirmarla». Maribel Cruzado Soria firma la traducción, primera que se realiza del inglés a cualquier otra lengua, de una obra que discurre por el filo de la tragedia racial con turbadora belleza.

 W. Stanley Braithwaite (1925): «Caña es un libro de oro y bronce, de oscuridad y llama, de éxtasis y dolor, y Jean Toomer es como la luminosa estrella matutina de un nuevo día».

 Langston Hughes (1926): «La razón de que Caña no alcanzara más popularidad se debió a que no fortalecía la imagen de los afroamericanos. Ni encajó con el modelo del viejo negro, ni describió el estilo de vida de esos afroamericanos que vivían en Harlem y que los blancos deseaban ver».

 D. T. Turner (1975): «En Caña, la presencia de mujeres como personajes principales y más memorables no es accidental. En todos sus escritos, Toomer resaltó la trascendencia de liberar a las mujeres de las restricciones impuestas por la sociedad».

 «En mi cuerpo había muchos tipos de sangre, alguna oscura, y todas ellas mezcladas en el fuego de seis o más generaciones. Era, por lo tanto, un nuevo modelo de hombre o el más antiguo. En la medida en que consiguiera alcanzar la grandeza de la talla humana, justificaría toda la sangre que había en mí. Si por el contrario me mostraba despreciable, las traicionaría todas».

 Jean Toomer

 

Ficha técnica:

Autor: Jean Toomer - Título: Caña- Traducción del inglés: Maribel Cruzado Soria - Colección: «BAAM, Biblioteca Afro Americana Madrid», 6 - Nº páginas: 288 - Formato 21 x 12,5 cm - ISBN: 978-84-941292-9-2 - PVP: 18 euros

 

 El jardín perfumado de Al-Nafzawi

en edición y traducción del árabe de Ignacio Gutiérrez de Terán y Naomi Ramírez Díaz

 

Uno de los textos eróticos árabes más famosos de todos los tiempos, cuando, en palabras de sus editores: "la deliberación sobre las prácticas sexuales y el placer del coito, incluida la enumeración detallada de posturas y afrodisíacos —como ocurre en nuestro Jardín perfumado—, era algo habitual en textos literarios y en la jurisprudencia islámica".

 

Ficha técnica:

Autor: Al-Nafzawi - Título: El jardín perfumado - Edición y traducción del árabe: Ignacio Gutiérrez de Terán y Naomi Ramirez Díaz - Colección: «el collar de la paloma» - Nº páginas: 224 - Formato 21 x 12,5 cm - ISBN: 978-84-96327-69-6 - PVP: 17 euros

 

 

El hombre, la naturaleza, la mirada de Leonardo da Vinci

en edición y traducción del italiano de Clara Janés

 

Una sugerente selección de textos de las fábulas, bestiarios, alegorías y reflexiones filosóficas de quien, en palabras de su editora y traductora, "encarna el ejemplo fundamental de lo que significan para el hombre la palabra y la escritura".

 

 

Ficha técnica:

Autor: Leonardo da Vinci - Título: El hombre, la naturaleza, la mirada - Edición y traducción del italiano: Clara Janés - Colección: «poesía del oriente y del mediterráneo» - Nº páginas: 184 - Formato 21 x 12,5 cm - ISBN: 978-84-96327-92-4 - PVP: 15 euros

 

BDS por Palestina. El boicot a la ocupación y el apartheid israelíes

 

Un libro sobre la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra la política de ocupación ilegal de territorios y el apartheid de la población palestina ejercida por los gobiernos del Estado israelí. Una campaña cívica de alcance mundial que, al igual que la llevada a cabo contra el apartheid sudafricano, se propone acabar con las desastrosas políticas contrarias a los derechos humanos fundamentales de los sucesivos gobiernos israelíes con la complicidad de las grandes potencias.

En edición de Luz Gómez, con la participación, por orden alfabético de Frank Barat, Omar Barghouti, Ramzy Baroud, John Berger, Judith Butler, Angela Davis, Richard Falk, Daniel Gil, Luz Gómez, Héctor Grad, Ran Greenstein, Aitor Hernández, Stéphane Hessel, Shir Hever, Ayesha Kidwai, Naomi Klein, Gideon Levy, Ken Loach, Haneen Maikey, José Luis Moragues, Ilan Pappé, Prabir Purkayastha, Raji Sourani, Magali Thill, Desmond Tutu, Alice Walker, Roger Waters y Slavoj Zizek.

"El BDS se ha convertido en un instrumento eficaz de movilización social y presión política contra la permisividad de los Gobiernos con la ocupación y el apartheid israelíes. El avance del BDS supone la recuperación de una forma de entender la política y la solidaridad ya practicada contra el apartheid de Sudáfrica, pero arrinconada con el triunfo voraz del neoliberalismo en los últimos veinticinco años.

Lejos de avanzar en una solución que dé respuesta a los derechos de los palestinos reconocidos por Naciones Unidas, Israel ha seguido incumpliendo de forma sistemática todas sus obligaciones como potencia ocupante y como Estado de derecho para todos sus ciudadanos, incluidos los israelíes no judíos. El desprecio a las resoluciones de la ONU ha llegado al punto de que han dejado de ser la referencia en las llamadas «conversaciones de paz». Más colonias, más apartheid, más represión y violencia viene siendo la respuesta israelí a todo intento negociador. A esta realidad oficial se opone la petición de justicia y dignidad, objetivo del movimiento BDS. Sus medios, sean el boicot, las desinversiones económicas o las sanciones internacionales, no son un fin en sí mismos, sino que su verdadero fin es que se acabe el BDS: si el BDS triunfa, está condenado a desaparecer.

 (de la Presentación de Luz Gómez)

 

 

 

Ficha técnica: Autores: AA.VV. Título: BDS por Palestina. El boicot a la ocupación y el apartheid israelíes - Colección Disenso, nº 4 - ISBN 978-84-941292-7-8 - PVP 12 €euros 

 

Cairo blues, de Pino Creanza

Sin cerrar los ojos a los tesoros que esconde la capital egipcia —véase el capítulo sobre el Nilómetro de Roda—, la mirada de Pino Creanza se dirige primordialmente a los lugares que pasan desapercibidos a los apresurados turistas, desde las ostentosas urbanizaciones de lujo a los barrios marginales, ya sea la Ciudad de los muertos, donde se hacinan los traperos de El Cairo, o aquellos otros en que  habita la minoría copta. Pero el eje vertebrador de este reportaje gráfico son las movilizaciones populares que culminaron con la caída de Mubarak. Por él desfilan los activistas y las mujeres que en aquellos días de enero y febrero de 2011 tomaron las calles de El Cairo y rompieron el muro de silencio que los había atenazado durante décadas.

 

Ficha técnica:

Autor: Pino Creanza - Título: Cairo blues - Traducción del italiano: Teresa Benítez Colección: «azulejos», 1 - Nº páginas: 112 - Formato 24 x 17 cm - ISBN: 978-84-941292-6-1 PVP: 15 euros

 

 

 

 

Cuenta, pajarito, cuenta

 

Una selección de cuentos de la tradición oral palestina que, en 2005, fueron declarados por la Unesco Patrimonio Intangible de la Humanidad.

 El profesor Sharif Kanaana es antropólogo y ha sido rector de la Universidad de An-Najah (Nablus) y director del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Bir-Zeit (Ramala). En la actualidad es consultor de la Unesco.

 La edición se completa con una recopilación de las recetas de los platos aludidos en los cuentos y una selección de fotografías de la Palestina histórica.

 

Ficha técnica:

Título: Cuenta, pajarito, cuenta - Subtítulo: Cuentos de tradición oral palestina - Autor: Sharif Kanaana - Traducción del árabe, notas y anexos: Pilar Salamanca y Najaty Jabary - colección "el collar de la paloma", 9 - Fecha de publicación: septiembre de 2013 - N. de págs.: 176 - PVP: 14 euros - ISBN: 978-84-941292-2-3

 

2013

 

La novia de Aquiles 

de la escritora griega Alki Zei, novela autobiográfica en la que, a través de las vivencias de Eleni, la protagonista, nos ofrece una cálida y penetrante visión de lo que fue la resistencia contra los nazis, y de los hombres y mujeres que, en aquel torbellino de la historia, se dejaron la piel y, en muchos casos, la vida en su lucha por la libertad, sin olvidar las miserias humanas que también corroían el campo de los que luchaban por un mundo mejor, y que, con demasiada frecuencia, desembocaban en el totalitarismo.

 

 Alki Zei nació en Atenas en 1925, donde estudió Filosofía y Letras, y Arte Dramático en el Teatro Nacional del Odeón. Durante la ocupación alemana de Grecia (1941-1945) se enroló como militante comunista en la Resistencia; al final de la Guerra Civil que siguió, se exilió en Europa, estableciéndose definitivamente en Moscú en 1954. Durante su estancia en la urss estudió cinematografía. Regresó a Grecia, pero tuvo que exiliarse de nuevo, esta vez en París, tras el golpe de Estado de los Coroneles del 21 de abril de 1967, que dio paso a una dictadura militar (1967-1974). Tras la caída de la dictadura, en 1974 regresó definitivamente a Atenas, donde reside en la actualidad. Todas las vivencias de ese agitado periodo de la historia griega forman la materia de su escritura. Se la considera, quizá de forma inexacta, autora de literatura juvenil porque en la mayoría de sus obras muestra esa realidad a través de la mirada infantil. En 1990, obtuvo el prestigioso premio estadounidense Milderd L. Batcheler de literatura infantil y ha sido Premio Nacional de literatura infantil en Grecia (1993). El tigre en la vitrina, La guerra de Petros, Constantina y las telarañas… son algunos de sus títulos traducidos a más de veinte lenguas. La novia de Aquiles (1987) representa un cambio en la orientación de su escritura.

Ficha técnica:

Autora: Alki Zei - Título: La novia de Aquiles - Traducción del griego: Coralia Pose y Pedro Guil - Colección: «letras del oriente y del mediterráneo», 36 - Nº páginas: 368 - ISBN: 978-84-941292-3-0 - PVP: 20 euros

 

A escondidas

 

En esta novela autobiográfica, Sonallah Ibrahim da la voz a un niño de unos diez años que a escondidas observa, escucha detrás de las puertas, hurga en los cajones, baja los ojos cuando lo que tiene lugar delante de él lo incomoda. Un niño del que desconocemos su nombre, que vive solo con su padre, un modesto funcionario  jubilado, que se ocupa de las tareas domésticas: cocina, plancha, lo cuida cuando está enfermo, lo ayuda con los deberes e incluso le escribe las redacciones… pero que no consigue llenar el inmenso vacío dejado por su madre ausente. Continuamente, los hechos más nimios de la vida cotidiana lo retrotraen a unos años antes, recordándole los días felices, el paraíso perdido.

Escrita en un estilo despojado de toda floritura, de frases cortas y sencillas, de una precisión de entomólogo nos introduce en la vida de El Cairo del año 1948.

Sonallah Ibrahim nació en El Cairo en 1938. Allí estudió derecho y, en Berlín Este y Moscú, cine y periodismo. En 1959 fue detenido por su militancia comunista y liberado en 1964. Durante su encarcelamiento empezó a escribir. Su primera obra, Ese olor (1966) levantó una viva polémica en Egipto, y las autoridades prohibieron  su venta. A ella siguieron Estrella de agosto, El Comité, un texto digno de Kafka; Warda, en la que a través de la joven protagonista rinde homenaje al ideal revolucionario de los años 50 y 60; Los años de Zeth... Su obra está marcada por el estilo —sus personajes suelen expresarse en primera persona, lo que da a sus relatos un fuerte tono autobiográfico—; y por el contenido: un profundo pesimismo alimentado por las frustraciones del pueblo, los abortados intentos de libertad y las incesantes victorias de la burocracia policial y la corrupción. Ha participado activamente en las manifestaciones y acciones ciudadanas que acabaron con el régimen de Mubarak.

Ficha técnica:

Autor: Sonallah Ibrahim - Título: A escondidas - Traducción del árabe de M. Luz Comendador Pérez - Colección: «memorias del mediterráneo», 20 - Nº páginas: 240 - ISBN: 978-84-96327-99-3 - PVP: 16 euros

 

El superviviente y el exiliado, de Stéphane  Hessel y Elias Sanbar, presentados por Farouk Mardam Bey

 

Aparece por fin en español el que probablemente sea el último libro en que participó el autor de Indignaos!

 

 

Ficha técnica: Autores: Stéphane Hessel y Elias Sanbar. Presentación de Farouk Mardam-Bey. Título: El superviviente y el exiliado: Israel-Palestina, una exigencia de justicia. Traducido del francés por Matilde París - Colección Disenso, nº 3 - ISBN 978-84-96327-95-5 - PVP 12 €

 

Presentación de El superviviente y el exiliado, por Farouk Mardam-Bey

Con más de cien años, el conflicto árabe-israelí sigue estando de candente actualidad. Podríamos incluso asegurar que ningún otro conflicto en el mundo suscita tantas pasiones, provoca tantos estallidos irracionales o divide a las grandes familias políticas de forma tan profunda, sean de izquierdas o de derechas. Esto se confirma especialmente en el caso de Francia, donde, por lo general, se insiste en proyectar sobre el conflicto de Oriente Medio entre israelíes y palestinos los recuerdos dolorosos de las dos grandes fracturas de su historia contemporánea: la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Argelia. Y, sin embargo, si exceptuamos las posturas más extremistas, que niegan a uno u otro su derecho como nación a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas, sabemos que hace ya varios años que se ha llegado a un consenso mundial acerca de algunos principios que pretenden conciliar, en la medida de lo posible, el derecho internacional y la justicia histórica y, en consecuencia, si se aplicasen de buena fe, son susceptibles, de abrir el camino a una solución duradera.

 

 

¿Por qué, a pesar de este amplio consenso, tal solución parece hoy en día inalcanzable? ¿Cómo hemos llegado al estancamiento actual? ¿No deberíamos aprender del fracaso del proceso de paz iniciado en 1991 y considerar seriamente otras vías? ¿La solución del establecimiento en la Palestina histórica de dos Estados, israelí y palestino, es todavía factible o deberíamos decidirnos ya por la reivindicación de un Estado binacional? No faltan historiadores, politólogos y periodistas que han respondido a estas preguntas con competencia y talento. El objetivo de este libro es muy distinto, aunque, evidentemente, sus autores, Stéphane Hessel y Elias Sanbar, ofrecen sus propias respuestas a lo largo de la conversación. El propósito consiste en cruzar sus miradas sobre este interminable conflicto, confrontar sus experiencias, sus sensibilidades, sus recuerdos, en principio muy diferentes si nos remitimos a los orígenes, edad y formación de cada uno de ellos, pero que los han llevado, al hilo de los acontecimientos, a coincidir en su compromiso con el derecho.

 

 

 

A lo largo de este diálogo, tanto el superviviente, Stéphane Hessel, como el refugiado, Elias Sanbar, se proponen explicar las razones de sus posicionamientos pasados y presentes. El primero, antiguo resistente deportado a Buchenwald y más tarde diplomático destinado en la ONU desde su creación, evoca el ambiente general, justo al terminar la Segunda Guerra Mundial, extremadamente favorable a la creación de un Estado judío en Palestina. Él mismo estaba convencido de que la ONU debía actuar en este sentido. Aunque desde entonces no haya cambiado de postura en lo que respecta a la legitimidad del Estado de Israel, la Guerra de los Seis Días y la ocupación y colonización de los territorios ocupados lo han llevado, en los últimos años, a militar por el derecho del pueblo palestino a disponer, también él, de un Estado independiente y soberano, de acuerdo con las resoluciones de las Naciones Unidas. Elias Sanbar, por su parte, solo tenía un año cuando sus padres tuvieron que abandonar la ciudad de Haifa, en 1948, para refugiarse en el Líbano. Aquí describe su trayectoria como exiliado, su alistamiento en las filas de la resistencia palestina, el combate de los suyos para devolver a Palestina su nombre, y subraya su convencimiento de que no hay reconciliación posible entre ambos pueblos sin el restablecimiento de la verdad histórica y sin un respeto escrupuloso del derecho.

 

 

Stéphane Hessel y Elias Sanbar creen, en efecto, que la paz no podrá llegar si se aborda el conflicto en términos religiosos o si se sigue insistiendo en su carácter excepcional. Así pues, si de su libro se desprende un mensaje, es el siguiente: que los palestinos e israelíes salgan del registro de lo sagrado, que planteen sus problemas en el lenguaje de la política profana, que devuelvan la cuestión palestina —y lo que también deberíamos llamar la cuestión israelí— al terreno de aplicación de los principios comunes del derecho internacional, y conseguirán, rápidamente, no solo firmar un tratado de paz, sino, lo que es más importante, reconciliarse.

 Farouk Mardam-Bey

 

Dos elegías y otros poemas / Lejano interior y otras fotografías

 

Un diálogo a dos voces entre el poeta portugués Carlos Frias de Carvalho y el fotógrafo Manuel Vilariño. Las elegías del poeta encuentran en Lejano interior y las restantes fotografías un ajustado acompañamiento visual. Como dice Manuel Rivas en su presentación de las fotografías:

"Las fotografías de Manuel Vilariño son psicogeografías, sí. Lugares donde levita el aura del tiempo, atmósferas untadas por el remordimiento de la primera luz. Lindes del más allá, odiseicos, nunca vistos (así). Por eso su sorpresa geológica, la conmoción púdica y a la vez insurgente. En la historia, la cámara, la ambición del panóptico, anticipó la violencia catastral. ¿Qué hace aquí? Trae emoción y recuerdo. Trae un espacio, no se lo lleva. No le pone nombre. No lo registra. Es un vagabundo que no deja huellas. No viene a dominar. La cámara es un refugio. La cabaña estenopeica. Tiene la memoria de la génesis, y allí se producen las condensaciones sincrónica y diacrónica de las energías y formas germinales. Ahí la naturaleza toma consciencia de sí misma. Se posa para sosegar metamorfosis en la cámara-cabaña de Manuel".

aún no es ni mayo

no te apresures

las rosas se estremecen

aún están cerradas

 

Ficha técnica:

Autores: Carlos Frias de Carvalho & Manuel Vilariño - Título: Dos elegías y otros poemas / Lejano interior y otras fotografías - Traducido del portugués por Rita Custodio y Alex Tarradellas - Nº de págs: 240 - formato 210 x 210 mm - Ilustraciones en color - ISBN: 978-84-941292-0-9 - PVP 25 euros

 

 

 

Diván de Yunus Emre

 

Presentamos la nueva edición del Diván de Yunus Emre, uno de los primeros títulos de nuestra colección de poesía, que desde hacía unos años resultaba prácticamente inencontrable. El Diván, en edición de Clara Janés se publicó en 1991, coincidiendo con la celebración del 750 aniversario del nacimiento de este poeta y místico de Anatolia, y supuso también la incorporación de Clara Janés a la dirección de esta colección, que cuenta ya en su haber con 35 títulos, 33 de los cuales en edición bilingüe.«Si hubiera que definir con un solo trazo a Yunus Emre —explica la autora de la edición al inicio del Preliminar que abre el libro— sería este: la orientación, patente en sus poemas, del alma hacia el más allá, hacia el Amigo, que es Dios, el Justo, el Verdadero, el Ser, objeto —que se convierte en sujeto con su logro— de la unión mística. Y es este un rasgo que situaría al personaje fuera del entorno temporal. Una lectura detenida de sus versos, sin embargo, desvela pronto su personalidad compleja, rica y de gran libertad e independencia de criterios incluso ante el mismo Creador, una personalidad que nos sorprende todavía más si consideramos precisamente el momento histórico en que aparece». [...]«De estas voces poéticas —místicas y laicas— que empleaban para expresarse el turco coloquial, indiscutiblemente la de Yunus Emre es la primera que destaca y la que de un modo definitivo "contribuye a fijar la lengua gracias al amplio auditorio que conoció sus poemas". Su popularidad hizo que incluso algunos de sus versos se repitieran como refranes. Pero, ¿quién era en realidad ese Yunus considerado actualmente como uno de los mayores poetas turcos? ¿Era, como él afirmaba, un hombre iletrado, un ümmî, o por el contrario tenía conocimientos y solo con el fin de acercarse al pueblo empleaba el idioma del pueblo y hacía unos versos de tan simple apariencia que llegan a parecernos ingenuos?».

 

Mi fugaz vida llegó y se fue

viento que sopla y pasa.

Que todo breve ha sido siento

un mero parpadeo.

 

Ficha técnica: Autor: Yunus Emre - Título: Diván - Edición y traducción del turco de Clara Janés con la colaboración de Gürcan Türkoğlu - Colección bilingüe: «poesía», 2 (2013) - Nº páginas: 96 - isbn: 978-84-96327-45-0 - pvp: 10 euros

 

Lo que no dice la Antropología, de Sophie Caratini

Hasta ahora los antropólogos, por lo general, han evitado referirse a los escollos de su oficio. Al desvelarlos aquí, a través de su experiencia personal, la autora afronta de manera inédita las carencias de la antropología, no para condenarla, sino para reivindicarla.

Su reflexión se enriquece con el extenso diálogo que mantiene con Maurice Godelier sobre la alteridad y la profunda huella que "el otro" ha dejado en sus ideas y sus vidas.

«Ha elegido muy adecuadamente el título. Pues de esto no se había hablado nunca o casi nunca. Usted lo formula con agudeza, profundidad y precisión tales que estoy seguro de que procurarán a su libro un puesto de primer rango entre los textos etnológicos».

Claude Lévi-Strauss

 

SOPHIE CARATINI se ha especializado en el estudio de las sociedades nómadas del Sahara Occidental.

MAURICE GODELIER está considerado como el antropólogo que mejor conoce las sociedades de Oceanía.

Además de la reflexión de Sophie Caratini sobre el oficio de antropólogo y la conversación con Maurice Godelier, completan el libro un apéndice fotográfico y una extensa bibliografía.

Ficha técnica:

Autor: Sophie Caratini - traducido del francés por Inmaculada Jiménez Morell - título: Lo que no dice la antropología - Colección: «disenso», 2 - Nº páginas: 208 - ISBN: 978-84-96327-98-6 - PVP: 12 euros

 

 

2012

 

 

La identidad errante, de Gilad Atzmon

 

La colección Disenso se inicia con La identidad errante, el provocativo texto del músico de jazz Gilad Atzmon, nacido en Israel, pero que, tras conocer la realidad de la ocupación de los territorios palestinos, renunció a su nacionalidad y se estableció en Europa, donde se ha convertido en un conocido músico de jazz y desde donde no cesa de combatir el sionismo con sus acerados artículos en la prensa y en libros como el que presentamos, en el que, como reza el subtítulo, somete La identidad judía a examen.

 

Karl Sabbagh ha dicho de La identidad errante:«El libro de Gilad Atzmon es tan ingenioso y provocador como su título. Pero también es un libro importante que presenta conclusiones sobre los judíos, la judeidad y el judaísmo que chocarán a algunas personas, pero que son esenciales para entender la política de identidad judía y el papel que desempeñan en la escena mundial».

Y James Petras ha destacado la valentía intelectual de Gilad Atzmon:

«Atzmon tiene el valor del que tanto carecen los intelectuales occidentales».

 

Ficha técnica: Autor: Gilad Atzmon - traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos - título: La identidad errante: la identidad  judía a examen - Colección: «disenso», 1; Nº páginas: 256; ISBN: 978-84-96327-91-7; PVP: 12 euros

 

 

 

 

 

 

Libro de las huidas y mudanzas, de Adonis

 

En este Libro de las huidas... aparecen ya en un alto grado de desarrollo las características esenciales de su producción poética posterior: composiciones breves alternando con poemas largos y torrenciales, convivencia o discordancia abrupta entre verso y prosa, estructuras dramáticas improvisadas con diálogos directos, soñados o imposibles… Y, sobre todo, la presencia continua de poemas de la exaltación del cuerpo, donde se canta la fusión corporal de los amantes con imágenes eróticas extraídas de una naturaleza terrestre o estelar desatada, de mitos antiguos, de modernas fábulas.

De la «Nota a la segunda edición» de Federico Arbós

 

 

Adonis, seudónimo de Ali Áhmad Saíd Ésber, nació en la región de Lataquía, al norte de Siria, pero en 1962 adquirió la nacionalidad libanesa. Poeta y ensayista, Adonis es uno de los principales exponentes de la cultura árabe, como revelan sus no menos de dieciocho poemarios y sus trece volúmenes de estudios y ensayos críticos. Ha recibido numerosos galardones a lo largo de su dilatada carrera, los más recientes, en el año 2011, el prestigioso Premio Goethe, concedido cada tres años por la ciudad de Francfort del Meno y el premio a toda una trayectoria literaria en la gala de Els Premis Internacionals Terenci Moix.

 

Ficha técnica: Autor: Adonis- Título: Libro de las huidas y mudanzas por los climas del día y la noche - Edición y traducción del árabe de Federico Arbós - Colección bilingüe: «poesía», 4 (2012) - Nº páginas: 312 - isbn: 978-84-96327-97-9 - pvp: 18 euros

 

Nuestros cuerpos,

portón, cerrojo y corredor 

que hacia nosotros lleva.

Tristeza de vegetal emparrado

en el estrecho espacio

que perdura entre nuestros muslos y los ojos.

Tristeza que segrega demonios de locura.

Ciérrate.

Todos nuestros moluscos, aunque rotos, están cerrados.

Ciérrate.

Amarra bien el nudo de los párpados.

El color de nuestras pestañas, cuando nos desnudamos  

y entre susurros tentadores

nos revestimos de nuestros sueños,

es un mapa cerrado…

 

(Fragmento final del IV poema de las "Mudanzas del amante", Liber, libera Phallos…)